¿Qué hace una mujer así en una
granja?
—Me encanta el campo. He vivido siempre en Valencia; soy como soy,
pero me encantaba la idea de trabajar en una granja. Tito se enamoró
perdidamente de mí porque vio que yo quería estar allí de verdad.
—¿No me diga que se apuntó por vivir una experiencia y no por pillar
marido?
—Cuando vi el anuncio en la tele, no vi a Tito. Un amigo me animó y
yo decía: “¡Cómo voy a ir a un sitio de ésos!”. Cuando entré en
internet para ver a los granjeros, pensé: “¡Madre mía, yo no pego
nada con esos chicos!”. Pero luego vi a Tito y dije: “¡Uhm, ya
está!” (risas). Me encantó