Y es que los piratas han amenazado
con matar a cualquier ciudadano de
EE UU y Francia que encuentren en los barcos que transitan
por la zona en que actúan. Estos dos países son los más activos en
la lucha contra estas acciones que han convertido las aguas de
Somalia en el reino mundial de la piratería marítima.
Abdi Kolis, cabecilla de una banda de piratas
que tiene varios buques nodriza, que sirven de centro de operaciones
a las pequeñas embarcaciones que abordan a los barcos en alta mar,
ha dicho que "ahora lloran las familias de nuestros compañeros
(murieron tres en el mencionado rescate), pero llegará el momento en
que llorarán familias estadounidenses y francesas".
Kolis aseguró que los
militares estadounidenses
"engañaron" a los cuatro piratas que retenían a Phillips,
al que se llevaron con ellos el pasado miércoles cuando los 20
tripulantes del carguero les hicieron huir después de que abordaran
el buque. También recordó Kolis que "el pasado viernes las fuerzas
francesas realizaron un tercer ataque" para liberar rehenes, en el
que murieron uno de los cinco tripulantes de un yate de bandera gala
y dos de los cinco piratas somalíes que los tenían retenidos.
"Estas acciones han acabado con
nuestra paciencia y nos vengaremos
en cualquier ciudadano de esos países (EE UU y Francia) que
encontremos", recalcó Kolis, que hablaba desde un lugar no
identificado y que dijo que los últimos sucesos harán aumentar sus
"precauciones", pero "no detendrán" la piratería.
Acción "heróica"
Ante estas amenazas, el Gobierno Federal Transitorio somalí elogió y
calificó de "heroica" la operación llevada a cabo por la Armada de
EE UU para rescatar a Phillips mientras que la Presidencia de
Puntlandia, la región autónoma del norte de Somalia donde tienen su
refugio los piratas del país, ha
pedido "acciones militares" de las fuerzas internacionales
para acabar con ellos.