El
trabajo lo dirige Gerbrand Ceder, Profesor de Ingeniería y Ciencia
de los Materiales. Debido a que el material usado no es nuevo (los
investigadores simplemente han cambiado la manera en que lo
fabrican), Ceder cree que la innovación podría salir al mercado
dentro de dos o tres años.
Las baterías recargables de litio
modernas tienen densidades de energía muy altas (son buenas para
almacenar grandes cantidades de carga eléctrica). El inconveniente
es que se demoran mucho absorbiendo y descargando esa energía
eléctrica. Esto es evidente en las baterías actuales para los autos
eléctricos. Son capaces de acumular mucha energía, de modo que el
usuario puede conducir a 90 kilómetros por hora durante un largo
tiempo, pero el flujo de energía es lento. No se puede acelerar el
vehículo con rapidez; sólo poco a poco.
¿Por qué esas lentas tasas de
absorción y liberación de energía? Tradicionalmente, los científicos
han pensado que los iones de litio, responsables junto a los
electrones de transportar la carga a través de la batería, sólo
pueden moverse así de despacio a través del material.
Sin embargo, unos cinco años atrás,
Ceder y sus colegas hicieron un descubrimiento sorprendente.
Cálculos por ordenador sobre un material bien conocido, el fosfato
de litio-hierro, predijeron que los iones de litio del material
deberían estar moviéndose muy rápido.
De modo que, si el transporte de los
iones de litio debía ser tan rápido, algo tenía que estar
entorpeciéndolo.
Cálculos posteriores mostraron que
los iones de litio pueden ciertamente moverse muy rápido dentro del
material, pero sólo a través de túneles a los que se accede desde la
superficie. Si un ión de litio en la superficie está directamente en
frente de la entrada de un túnel, no hay problema: se mete dentro
del túnel de manera eficiente. Pero si el ión no está directamente
ante la boca del túnel, no logra alcanzarla debido a que no puede
moverse del modo adecuado para acceder a esta entrada.
Ceder y Byoungwoo Kang han ideado una
solución para el problema, mediante la creación de una nueva
estructura de superficie que permite a los iones de litio moverse
rápidamente alrededor de la zona externa del material, de modo muy
parecido a como lo hace un vehículo por una circunvalación alrededor
de una ciudad. Cuando un ión que está viajando a lo largo de esta
circunvalación alcanza un túnel, es instantáneamente desviado dentro
de éste.
Usando su nueva técnica de
fabricación, ambos procedieron a crear una pequeña batería capaz de
ser cargada o descargada completamente en un periodo de entre 10 y
20 segundos.
Además, a diferencia de otros
materiales para baterías, el nuevo material no se degrada tanto
cuando es cargado y recargado repetidamente.