Obama ha dado órdenes al Departamento
de Estado, del Tesoro y del Comercio para que se ponga en marcha lo
antes posible el levantamiento de estas restricciones, que incluye
medidas para facilitar las
comunicaciones con la isla y un llamamiento al gobierno
castrista para que no interfiera en los envíos.
A partir de ahora, las personas que lo
deseen podrán enviar remesas y paquetes de ayuda humanitaria a la
isla, y se levanta la prohibición de enviar mercancías como semillas
para las siembras o material para la pesca.
Los envíos podrán dirigirse a
cualquier ciudadano de la isla, con la
excepción de funcionarios del
régimen, que no podrán beneficiarse de estas medidas.
Asimismo, las
visitas carecerán de límite
temporal o de frecuencia, explicó el alto funcionario.
Un tercer aspecto de la iniciativa
prevé aumentar las comunicaciones con la isla, así como las
negociaciones para buscar y poner en marcha servicios de esta índole
en Cuba.
Así, por ejemplo, las personas que lo
deseen podrán pagar desde el exterior los teléfonos móviles de
residentes cubanos.