Además, lo compara a los otros
grandes slams, como Australia,
Roland Garros o Wimbledon. Para él, el
Open de Madrid es mucho mejor.
"Yo no quiero un gran slam, pero quiero competir con los mejores.
Para mí, como jugador, como manager y como asesor, el gran slam como
se conoce hoy no es el evento perfecto; es
demasiado grande. Tanto
por calidad, como cantidad, preferiría un torneo como éste,
donde puedes meter a los 32 mejores jugadores de todo el mundo".
Asimismo,
critica el sistema de repartición
de premios en los grandes eventos, los que más puntúan. "El
campeón tiene que ganar mucho y el que pierda en primera ronda, sólo
lo que le corresponda. Así, por ejemplo,
dar a Rafael Nadal un millón de
euros por ganar Roland Garros es muy poco por triunfar en
uno de los grandes. Debería ganar, como mínimo, entre un 30% y un
40% de los premios que se reparten. Yo de comunismo ya he tenido
bastante. El dinero no es para repartirlo, se tiene que dar en
proporción al trabajo realizado".
