El organismo encargado de supervisar
el contenido de los anuncios publicitarios en el Reino Unido,
Clearcast, ha dicho este lunes que esas escenas son excesivamente
violentas. El director británico
Joe Wright, que coincidió con la actriz en Expiación,
pretende mostrar a la sociedad que la violencia de género no sólo se
da en las clases sociales más desfavorecidas.
Por su parte, la organización de
apoyo al colectivo femenino Women's Aid, responsable de la idea, ha
lamentado "profundamente" la decisión de los censores, ya que, a su
juicio, "va a impedir a la sociedad que vea la realidad del
maltrato".
Violencia censurada
El anuncio de
Keira Knightey no es el
único que no ha pasado los filtros del
Reino Unido. Hace menos de
un año, el regulador británico de la publicidad prohibió los dos
cárteles promocionales de la última película de Angelina Jolie:
Se busca. En esta ocasión, consideraban que las fotos
proyectaban una imagen glamurosa de
la violencia y el uso de las armas.
En España, la última campaña que se
retiró por resultar excesivamente violenta fue la de la marca
italiana Dolce&Galbana. El
Instituto español de la Mujer consideró que la imagen
incitaba a la violencia machista; la medida fue respaldada por
varias asociaciones de consumidores.