La insatisfacción de los españoles
con la protección ofrecida por la moneda única
es superior a la media de
los socios de la Unión Económica y Monetaria (48%) y sólo se ve
superada por la de los portugueses (el 62% cree que estarían mejor
de haber conservado el escudo) e igualada por los italianos.
El Eurobarómetro, que trata de
reflejar la opinión de los ciudadanos sobre la respuesta comunitaria
a la crisis, confirma que el Banco Central Europeo y la Comisión
Europea no han logrado convencer a
los europeos del papel de escudo jugado por el euro.
Así, el 44% de los consultados se
muestra en desacuerdo con la afirmación de que la divisa única ha
mitigado los efectos negativos de la crisis, un porcentaje superior
al de los que creen que ha servidor de protección (el 39%).
Los eslovacos -los últimos a sumarse al euro, el pasado 1
de enero- son los más satisfechos
con el papel del euro (el 66% cree que ha desempeñado un rol
positivo), seguidos de los finlandeses (61%) y belgas (54%).
En el extremo contrario se sitúan los
checos (el 56% cree que el euro no ha ayudado), así como los
alemanes y británicos (54%). En el
caso español, hay el mismo porcentaje de encuestados, 41%,
que cree que la moneda única ha
contribuido a capear la crisis como que opinan lo
contrario.
En cuanto a los dieciséis países que
cambiaron su divisa nacional por la común, en doce de ellos
la mayoría de los
ciudadanos cree que el euro
constituye mejor protección frente a la crisis que las
monedas antiguas. Portugal, España,
Italia y Chipre son los únicos países donde una mayoría preferiría
haber mantenido la divisa anterior.
Los datos
La encuesta, encargada por el
Parlamento Europeo ante la próxima celebración de elecciones
europeas, fue elaborada entre mediados de enero y mediados de
febrero, mediante entrevistas personales a 27.218 ciudadanos de los
27 Estados miembros.