Curiosamente, estos tres equipos han
ocupado las primeras plazas del podio en los dos
Grandes Premios disputados
hasta la fecha, Australia y Malasia, lo que demuestra que los
difusores de doble plano (aceleran el flujo de aire que discurre por
debajo del coche para aumentar la adherencia) han proporcionado
ventaja frente al resto de equipos, dada su superioridad también en
cuanto a tiempos.
Aún así, la
polémica viene desde la pretemporada, ya que la mayor parte de las
escuderías criticaban el vacío legal en la normativa en este
aspecto, algo en lo que la FIA
decidió no meterse, pese a la posibilidad de que en
Australia hubiera problemas. Y así fue.
Ferrari,
Renault y
Red Bull presentaron una
reclamación sobre los difusores, después de que los propios
comisarios del Gran Premio dieran validez a los mismos a sólo dos
días del arranque del Mundial. BMW
se sumó a la causa una semana más tarde en Malasia.
Ahora, la última decisión recae en el
organismo que rige la Fórmula 1
y que ya hizo oídos sordos un mes antes del comienzo de la
competición por falta de previsión.
Los
equipos se preparan
El resto de escuderías están
desarrollando sus nuevos difusores por si finalmente la FIA, lo que
parece más probable, acaba dando legalidad a los utilizados por
Brawn GP, Toyota y Williams. Muchos de ellos, de hecho, podrían
emplearlos en el Gran Premio de
China.