Inclusive Google Inc. está
interesado. La máquina de búsqueda en la internet, a través de su
nuevo fondo de capitales de riesgo, figura entre aquellas que han
invertido un total de 5,8 millones de dólares en Pixazza.
A Everingham se le ocurrió la idea
luego que su esposa pasó varias horas tratando de descubrir qué
zapatos lucía la actriz Sarah Jessica Parker en una fotografía (eran
zapatos de Christian Dior, a un costo de 1.000 dólares) y varias
horas más buscando una versión similar, más barata.
Cuando los zapatos llegaron por
correo, ambos revisaron una serie de blogs y encontraron comentarios
de consumidores que también deseaban saber dónde podían obtener
objetos que lucen las celebridades.
Everingham descubrió una mina de oro.
Si todas esas personas perdían tanto tiempo buscando productos que
deseaban comprar ¿por qué no encontrar una manera de llevarles esos
productos?
Esa inspiración hizo que naciera
Pixazza en agosto pasado. Desde entonces, ha añadido sitios en la
internet de editoriales, anunciantes de mercancías e inversionistas.
“A diferencia de otros
medios de cobrar por esos sitios, que viene a costa de la
satisfacción del usuario, Pixazza aumenta la satisfacción del
usuario y también los ingresos (del sitio)”
dijo Bob Lisboane, director general de la empresa.
El mecanismo de Pixazza _ una firma
situada a escasos kilómetros (millas) de la sede de Google en
Mountain View, California _ está en cierto modo basado en el
programa de publicidad Google AdSense. Ese programa permite a sitios
en la internet compartir ingresos de avisos de Google vinculados a
palabras claves en específicos artículos y páginas online.
