l 500 Abarth o
Abarth 500, su denominación más exacta ya que el nombre de la marca
se suele situar delante del modelo, empezará a circular por las
carreteras de ocho países europeos (Italia, Alemania, Gran Bretaña,
Francia, Suiza, Austria, Holanda y Grecia) de forma inminente, a
partir del próximo 19 de julio. Ahora ya lo está haciendo sobre el
asfalto del circuito de Balocco donde ha confirmado, en su
presentación a la prensa, su vocación de deportividad, con estilo
retro pero tecnología de vanguardia.
Los conductores españoles deberán
esperar hasta finales de año o principios de 2009 para hacerse con
uno. Hasta después del verano no está previsto que
arranque la red española de Abarth, que contará inicialmente con dos
concesionarios, anunció Luca di Meo, consejero delegado de Abarth
Inicialmente venderá el
Abarth Grande Punto 1.4 Turbo de 155 caballos, que se lanzó
hace nueve meses en los ochos mercados citados y del que ya se han
facturado 3.000 unidades. Abarth es la marca más reciente y
deportiva del Grupo Fiat, pero no es nueva, fue resucitada
hace dos años recuperando un nombre mítico que se
caracterizó por llevar a los coches de calle la experiencia de la
competición.
El 500 Abarth del siglo XXI nace
exactamente 50 años después del lanzamiento del primer modelo con
este nombre que si en España no fue muy conocido en el resto de
Europa se convirtió en un referente de deportividad y estilo. Si el
modelo del que se deriva, el Fiat 500 ha sido capaz de convertirse
en el último año en el capricho más codiciado con cuatro
ruedas la versión Abarth tiene visos de convertirse en un
demandado juguete para chicos y chicas un poco más «malos» pero, eso
sí, con mucho estilo. El Fiat 500 explota al máximo las
posibilidades de crear un automóvil «vintage» y Abarth lo amplía
hasta convertirlo en el utilitario más deportivo y
tecnológico, sin olvidar los detalles que hicieron grande a
la marca del escorpión en los años 60 y 70.
Está equipado con un motor de
gasolina 1.4 de cuatro cilindros y 16 válvulas,
sobrealimentado con un turbocompresor de geometría fija, que
consigue arrancar una potencia de 135 caballos a 5.500 r.p.m, unas
elevadas prestaciones con un consumo mínimo y facilidad de
conducción en dos posibilidades Normal o Sport, la primera para un
uso cotidiano más urbano y la segunda más rácing para exprimir todas
sus posibilidades del vehículo. En el modo Normal el par motor
máximo es de 180 Nm a 2.500 r.p.m. y en el modo Sport de 206 Nm a
3.000 r.p.m. gracias a la función overboost que sólo funciona cuando
está activado el botón de la conducción Sport.
El resultado es un automóvil que,
pese a su aire retro y su indudable estilo, alcanza una
velocidad máxima de 205 km/h y acelera de 0 a 100 km en 7,9 segundos,
con un consumo medio en uso mixto de sólo 6,5 litros a los 100 km. y
unas emisiones de CO2 de 155 gramos por kilómetro. Esto ha sido
posible porque este motor de la tecnología «downsizing», la
aplicación de turbocompresores a motores de gasolina de baja
cilindrada para conseguir prestaciones similares a las de motores de
cilindradas superiores pero manteniendo bajos consumos, además de
conseguir una respuesta más rápida y mayor elasticidad
El cambio es manual de cinco
velocidades. Los responsables de Abarth explicaron que se
ha descartado el cambio de seis marchas del Fiat 500 porque el de
cinco se adaptaba mejor al par motor de este, además de conseguir
una instalación más fácil, permitiendo unas altas prestaciones por
su ligereza.
Telemetría particular
El 500 Abarth utiliza, por primera
vez, una función de telemetría combinada con el sistema
Blue&Me, que han desarrollado conjuntamente Fiat y
Microsoft, y en el que la empresa de componentes electrónicos
Magneto Marelli aporta su experiencia en la competición con Ferrari.
El sistema, que utiliza el original navegador portátil del 500
Abarth, puede memorizar los principales parámetros del
vehículo, como en una carrera. Además, si se circula en uno
de los circuitos que tiene en su memoria también se puede ver, con
el GPS, la posición del vehículo y los tiempos. Todos los datos se
pueden almacenar, incluso para conductores diferentes, y recuperar
posteriormente gracias a la memoria del Blue&Me. Este sistema
permite también mejorar el funcionamiento del navegador en
carretera. El destino se puede fijar también con los mandos
en el volante o por voz
Para mejorar la aerodinámica, uno de
los elementos que contribuye a mejorar sus prestaciones se han
introducido varias modificaciones sobre el Fiat 500.
La versión Abarth tiene un
parachoques trasero diferente, extractor aerodinámico, doble
salida de escape y un alerón sobre la luneta. En el frontal
tiene tres entradas de aire, una central más grande y otra sobre la
matrícula más ancha, además de dos tomas asimétricas en los
laterales para los intercooler. El morro está ligeramente
adelantado, unos cuatro centímetros, para colocar el
turbocompresor, lo que le da un aire similar a los históricos Abarth
850 TC y 1000 TC.
Los toques de estilo están en todo el
vehículo. Tiene el escudo en la parte trasera y en el frontal,
sustituyendo al de Fiat, en el centro del volante y en la tapa del
motor. Los retrovisores exteriores son de color rojo
y en los laterales, tras las puertas, también lleva un
escudo Abarth, similar al que aparecía en los modelos de los años
60, con un rayo con la bandera de Italia tras el escorpión.
Las llantas de serie son de 16 pulgadas pero opcionalmente
puede montarlas de 17, con diferentes formas, entre ellos unas con
agujeros ribeteados como las de los años 70.
En el interior las modificaciones
buscan reforzar la esencia deportiva. Tiene asientos con el
reposacabezas integrado en el respaldo, que puede estar
tapizado en cuero combinando el rojo y el negro o en diferentes
tejidos. El volante, con tres radios y recto en la parte inferior,
para mejorar las posibilidades de regulación baja, tiene una zona
para reposar los pulgares. Los pedales son de aluminio y caucho y el
pomo de la palanca y del freno de mano, de piel, como el volante con
pespuntes en contraste.
Al margen de su estética retro, el
500 Abarth es una máquina de tecnología avanzada. Dispone de
siete airbag, incluidos los de protección de rodillas, ABS
con distribuidor electrónico de la frenada, ESP con sistema
antideslizamiento, ayuda en la frenada de emergencia y en arranque
en pendiente. Además introduce los sistemas Torque Transfer Control
(TTC), que se puede desconectar y mejora la transferencia del par a
las ruedas y, por lo tanto, el comportamiento y la seguridad en
curva, y el Gear Shift Indicador (GSI) que señala al conductor, en
un manómetro colocado a la izquierda del volante que debería cambiar
de marcha. En el modo de conducción Normal actúa teniendo en cuenta
el ahorro de combustible y en el modo Sport las
mejores prestaciones. Ese manómetro marca también la presión del
turbo.
Series especiales
El 500 Abarth dispondrá de
dos versiones especiales. Una para conmemorar el
lanzamiento, llamada Opening Edition, limitada a 199 unidades, con
motor 1.4 de 160 caballos, una velocidad máxima de 211 km/h y
aceleración de 0 a 100 en 7,4 segundos. Tiene frenos delanteros y
traseros perforados y una amortiguación rebajada. Se caracteriza
visualmente por tener pinzas delanteras del freno rojas y cristales
polarizados. En el interior lleva una chapa con el número de unidad,
el volante tiene inserciones rojas, el pomo del cambio es de
aluminio también con inserciones rojas y las alfombrillas tienen
tiras de piel. Estará disponible en dos colores:
gris, que puede llevar en el techo con bandera a cuadros rojos y
blancos, o blanco perlado. Con el vehículo se entrega una funda de
estilo retro. Luca di Meo explicó que esta versión «prefigura lo que
puede ser la evolución de la gama 500 Abarth.
La segunda serie especial está
destinada específicamente para la competición y se llama
Assetto Corse. Inicialmente se han hecho 49 unidades de las
500 que se fabricarán en 2009 para carreras ya que competirá con la
Ferrari Challenge. Se presentó en la última edición de la Mille
Miglia y ya existen 200 pedidos. Tiene un motor 1.4 de 16 válvulas y
200 caballos, cambio de seis marchas, diferencial autoblocante y
llantas ligeras de competición de 17 pulgadas. Pesa 180 kilos menos
que la versión de carretera y dispone de barras antivuelco. El
objetivo de Abarth, dentro de su estrategia de contar con accesorios
y complementos de la marca es crear una gama completa de
ropa de competición, desde el mono hasta el casco, con el
logo de esta serie de carreras de Abarth