Codorníu tendrá
que pagar a Freixenet siete millones de euros para poner fin a la
'guerra del cava'
El Supremo le había obligado a
retirar todas sus botellas de blanco esmerilado, que
copió a Freixenet. El acuerdo pone fin a diez años de litigios
Codorníu se ha comprometido a pagar más
de cuatro millones de euros en metálico a su
principal competidor en España, Freixenet, y a cederle más de
dos millones de botellas blancas esmeriladas, valoradas en
otros tres millones de euros, para poner fin a la denominada 'guerra
del cava'.
Según han informado fuentes del sector, esta contrapartida de
Codorníu a Freixenet se incluye en el acuerdo extrajudicial firmado
entre ambas compañías, el pasado julio, y que supuso la retirada de
todos los litigios que las enfrentaban y, por tanto, el final formal
del conflicto.
La conocida como guerra del cava,
que se tradujo en el intercambio de varias demandas judiciales,
enfrentó desde 1996 a Freixenet y Codorníu, los dos principales
elaboradores de cava de España.
El acuerdo, que tiene una cláusula de
confidencialidad, supone el pago por parte de Codorníu de más de
cuatro millones de euros a Freixenet y la entrega de más de dos
millones de botellas blancas esmeriladas.
Botellas blancas almacenadas
Codorníu tenía almacenadas desde hace
años esas botellas blancas sin posibilidad de comercializar por
orden judicial debido a su similitud con el envase de la marca Carta
Nevada, propiedad de la compañía controlada por la familia Ferrer.
La valoración de estas botellas la realiza la propia Codorníu, que
en su memoria económica correspondiente al ejercicio 2004-2005
concretaba que "siguiendo un criterio de prudencia valorativa", el
grupo había dotado una provisión por importe de 3,61 millones de
euros correspondiente al valor de las existencias de botellas
blancas almacenadas desde hace años y destinada a "cubrir el impacto
de posibles contingencias derivadas del litigio"
Portavoces de ambas compañías han
declinado comentar a Efe ningún aspecto de este acuerdo, en gran
parte porque con el mismo se ha querido evitar dar una imagen ni de
ganadores ni de perdedores.
Según el informe de auditoría de
cuentas, Codorníu también había registrado una provisión para cubrir
el coste de la destrucción de estas existencias como consecuencia de
una decisión judicial adversa -que se había recurrido en amparo ante
el Tribunal Constitucional-, una cantidad de dinero que la compañía
se ahorrará después de acordar la cesión de las botellas blancas a
su principal competidor.
Diez años de guerra del
cava
La denominada 'guerra del cava' se
inició en 1996 cuando Codorníu denunció que Freixenet había
comercializado botellas de cava sin los nueve meses de
crianza mínima exigidos por el reglamento
del Consejo Regulador del Cava, que acabó sancionando al grupo
propiedad de la familia Ferrer.
Freixenet recurrió esta sanción, que fue anulada por el Tribunal
Constitucional, y acusó a Codorníu de haber utilizado ilegalmente la
variedad tinta "pinot noir" -que por aquel entonces no estaba
autorizada para elaborar cava blanco-, de excederse en los
rendimientos en su finca de Raimat (Lleida) y de plagiar las
botellas blancas esmeriladas de su Carta Nevada.
El pasado miércoles, en la rueda de prensa de presentación de los
resultados de Freixenet, su presidente, José Luis Bonet, calificó de
"muy satisfactorio" el acuerdo y tachó de "despropósito" el
enfrentamiento entre ambas compañías, que se prolongó durante diez
añosEl propio Bonet y otros responsables del sector han reconocido
en repetidas ocasiones que el conflicto empresarial perjudicó al
cava catalán, con lo que a partir de ahora se abre una nueva etapa
de mayor colaboración entre Freixenet y Codorníu, sobre todo tras el
nacimiento de Pimecava, una nueva patronal que agrupa a pequeños y
medianos elaboradores, y de que ambos grupos tengan que hacer frente
a los efectos del boicot al cava catalán.
Precisamente, el boicot ha afectado
más a Codorníu, más dependiente del mercado interior, y la compañía
ha tenido que vender su sede en Gran Vía al grupo Catalonia por 32,8
millones, unos atípicos que podrá contabilizar en el ejercicio
2006-2007
Fuente
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