Las luces de las
máquinas tragaperras, los cartones del bingo y
la llamada del calvo de la lotería tienen un
atractivo irresistible para muchos vascos. En
total en 2004 -últimos datos disponibles,-nos
gastamos aquí 1.363,44 millones de euros en el
casino, la lotería primitiva y otros juegos de
azar públicos y privados.
Según las últimas
estadísticas del INE, ese año invertimos en la
suerte un 2,6% más que en 2003, año en el que el
gasto en Euskadi en juegos ascendió a 1.327,73
millones de euros.
Como en otros
lugares, el juego estrella aquí son las máquinas
tipo B, más conocidas como tragaperras, que son
el juego más adictivo, según advierten los
expertos en ludopatía.
Le siguen la
lotería nacional, también conocida como impuesto
de los tontos. El Estado recaudó con sus
loterías y juegos de apuestas 517,86 millones de
euros en 2004 en Euskadi. En tercer lugar,
estamos enganchados a cantar bingo, un juego que
cuenta con muchos adeptos vascos.
Por habitante,
nos jugamos una media de 643,13 euros. Aunque el
gasto real por cabeza, que es la cantidad
jugada menos los premios obtenidos, se reduce
hasta los 434,31 euros.
La lista de
jugadores la encabezan los valencianos, que se
dejaron, de media, 743 euros; rozando con los
canarios, con 741 1, y los murcianos, con otros
723.
Víctimas
de una adicción
El año pasado,
362 adictos al juego recurrieron a la Asociación
vizcaína de ayuda a ludópatas Ekintza-Aluviz. En
su sede de Barakaldo, han constatado un aumento
de las mujeres y menores de 30 años afectados
por el juego patológico. Casi todos (96,15%)
están enganchados a las tragaperras y 6 de cada
10 no son sólo dependientes de un juego, sino de
varios