Los cartones del
bingo o las luces de las máquinas tragaperras
traen de cabeza a los valencianos. De hecho,
cada uno se jugó, de media, 742 euros en 2004 en
juegos de azar (12 más que el año anterior),
según la última encuesta del Instituto Nacional
de Estadística (INE).
Así, los
valencianos encabezan la lista de los más
jugadores, por delante de los canarios (741
euros) y los murcianos (723 euros). Aunque el
INE aclara que el gasto real (restando los
premios obtenidos) son 240 euros, una cifra que
nos coloca también a la cabeza.
Lo que más nos
pierde, sin duda, son las máquinas tragaperras,
en las que echamos una moneda tras otra hasta
alcanzar los 270 euros. Le sigue, por orden de
gasto, la lotería nacional, en la que invertimos
148 euros.
Bingos como setas
Lo que menos nos
gusta a los valencianos para tentar a la suerte
es hacer la quiniela, en la que gastamos 12
euros de media al año, y la bonoloto, que se
lleva otros 14 euros.
Quizá sea porque
en la Comunitat es donde más bingos hay de todo
el territorio nacional, pues cuenta con 75 salas
(una menos que Madrid y muy por delante de
Cataluña, con 68 salas); en total, los
valencianos gastamos en 2004 más de 583.000
euros en el bingo.
En el desembolso
en azar también pesan los dos casinos que hay en
la Comunitat, a los que en 2004 acudieron casi
360.000 personas, con un gasto por cada una de
ellas de unos 107 euros en la ruleta, el
blackjack...
En esta afición
ocupamos el quinto puesto, por detrás de
murcianos, andaluces, madrileños y vascos.
Juego u
obsesión
Ludópatas: 527
valencianos se trataron en 2004 de su ludopatía
en las unidades de conductas adictivas.
Hombres y
alicantinos: Ocho de cada diez de los
tratados eran hombres, y la mitad, alicantinos.
Tragaperras: Las maquinitas son la
perdición de los ludópatas.
Terapia: Deben
dejar el juego de forma radical