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Chanel enseña el muslo femenino para el invierno
2006-2007
Botas altas,
blancas o negras, ajustadas, hasta mediado el muslo, seguidas de una
minifalda consecuente, darán el próximo invierno la nota más Chanel
en la indumentaria femenina, según mostró hoy el modisto Karl
Lagerfeld en el Grand Palais de París.
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Casi todos sus modelos
se condimentaban con este accesorio clave del pret-a-porter Chanel
para el otoño-invierno 2006-2007, en dos versiones, siempre de
cuero, negro o blanco.
En este segundo caso, las botas cerrarán el muslo
con un fino ribete negro de cuero, a juego con el negro de las
punteras y de los tacones, de media altura, muy confortables.
En ausencia de botas, habrá botines, también
blancos o negros, de preferencia para las grandes ocasiones, junto a
vestidos largos de tul y pantalones muy anchos.
En raras ocasiones, si se desea mostrar más
naturaleza, el botín podrá llevarse junto a trajes de chaqueta
cortos, pero ¿para qué hacer tal cosa en pleno invierno? Pareció
preguntarse Lagerfeld sobre la pasarela.
Más aún cuando el sugerente fragmento de muslo
desvelado por las botas y la omnipresente minifalda no carece de
interés.
Esta silueta osada y juvenil construida con
minifaldas de tweed, lana o cuero, se completará con una chaqueta
confeccionada en la misma materia prima, a menudo en blanco y/o
negro, junto a vaporosas blusas de tul o muselina rosa o salmón.
Los pantalones serán, además de escasos,
exageradamente anchos, lo que no impedirá llevarlos sobre faldas o
vestidos o velos de tul transparente.
Pieza ésta que, otras veces, podrá servir de
accesorio decorativo nocturno, por ejemplo, entre una chaqueta
entallada y su correspondiente minifalda.
El lazo, utilizado para embellecer algún vestido,
pero, sobre todo, en la cabeza fue otra de las características de
este desfile, en el que los colores blanco y negro ocuparon un lugar
principal, en solitario o combinados entre sí.
Cuando el lazo sea negro podrá cerrar, por
ejemplo, un cinturón, o el cuello de una blusa blanca con volantes.
Blanco, parecerá convertirse en un cuello alto
drapeado y adornar con romanticismo el rostro femenino, sobre un
abrigo largo bordado con pequeños motivos dorados.
Con vestidos cortos, corola, retendrá su tul de
bailarina a medio muslo, antes de dejarle que tome volumen hasta
descubrir las rodillas y hasta recogerse en el talle, donde el torso
terminará en un top cerrado con un gran bordado triangular de
multitud de cristales.
Pero, ante todo, el lazo, negro, plano, de cinta
ancha, reinó discreto y elegantísimo sobre las cabezas de todas las
maniquíes, en su mayoría peinadas con melena.
En caso de coleta, el lazo podrá ser doble, en
busca de un efecto similar al del vestido corola.
Por último, el lazo será mixto, y vestirá de negro
con idéntico romanticismo el cuello masculino sobre una camisa con
chorreras, en algunos de los pases de pret-a-porter para hombre
mostrados hoy por Lagerfeld-Chanel.
Sin llegar a ser una constante en las propuestas
para la próxima temporada invernal, sí fueron representativos los
vestidos cortos de tul transparente, estilo camisón, sobre 'bodys'
negros o sobre vestidos negros sin mangas muy simples.
Sus ribetes en el escote y en los bajos serán
voluminosos, hechos con pequeñas tiras de tul como si fuesen
pequeños volantes o plumas.
En su versión larga, el vestido de tul se hará más
complejo, con mangas hasta el codo y se llevará sobre pantalones muy
anchos.
En cuanto a los bordados Chanel del invierno
próximo, ilustrarán vestidos de cóctel y también hombreras y mangas
de una chaqueta o estarán en la parte inferior de un abrigo,
entonces en forma de numerosos y pequeños planetas metálicos de
tamaños diferentes.
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