Aunque los estadounidenses
son los jugadores que más apuestan en la Red, Europa
está rápidamente ganando terreno y ya representa el 27%
del mercado mundial de apuestas por Internet. El mercado
hispano parlante en especial el español se
destaca por su tendencia a apostar principalmente en
juegos como el
bingo, que son más “sociales” ya que permiten
también interactuar con otros jugadores vía chat, a la
vez que se realizan las apuestas.
La primera vez que un sitio de apuestas comenzó a operar en Internet fue en 1995, y ya en 1996 la industria arrojaba ganancias por 17 millones de dólares. Es que, a diferencia del costo de un casino real, que puede superar fácilmente los 300 millones de dólares cuando incluye hotel, el establecimiento de un sitio de apuestas en Internet puede significar una inversión de 1.500.000 dólares. Además, los casinos en Internet pueden operar con 17 empleados en promedio, mientras que los reales necesitan una plantilla mucho mayor.
En el presente, apostar por Internet no está permitido en muchos países. Sin embargo, las autoridades no han podido controlar este fenómeno mundial, debido a que los casinos Web están alojados en servidores que se encuentran en islas del Caribe, Inglaterra y otros lugares en los que estas apuestas están permitidas.
Actualmente son 70 los países que permiten la operación de servidores de Internet que alojan bingos, casinos y sitios de apuestas, y no ha habido ley que pueda evitar que los ciudadanos de ciertos países en los que apostar por Internet es ilegal, lo hagan. La tecnología le lleva varios pasos de ventaja a los legisladores
