¡Vivan las fiestas de San Fermín!
Desde hace más de medio siglo, los
pamploneses celebran el inicio de sus fiestas patronales con un
tradicional grito: "¡Viva San Fermín!" Pero el concejal de Aralar
Javier Eskubi, encargado este año de lanzar el chupinazo, no estaba
dispuesto a rendir honor al santo patrón que da nombre a una de las
fiestas más populares del mundo. Basándose en sus particulares
creencias -se ha reconocido agnóstico-, se negó a gritar desde el
balcón del Ayuntamiento pamplonica el tradicional "¡Viva San Fermín!
¡Gora San Fermín!" En su lugar, pidió a los pamploneses que gritaran
"¡Vivan las fiestas de San Fermín!".
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Tuvo que ser la alcaldesa de
Pamplona, Yolanda Barcina, quien justo después de las palabras del
concejal de Aralar agarrara un micrófono para, fuera de guión,
gritar el tradicional "¡Viva San fermín! ¡Gora San Fermín". "Le
estuve intentando convencer para que dijera la frase tradicional
hasta el último minuto, pero como no lo hizo, no podía dejar que,
siendo yo alcaldesa de Pamplona, los pamplonicas no escucharan la
tradicional frase", señaló después en una entrevista en televisión.
Cada año, el encargo de lanzar el chupinazo recae en un concejal de
los partidos que tienen representación en el Ayuntamiento, ordenados
de mayor a menor apoyo electoral. En 2005 fue Izquierda Unida, y
este año le tocaba a Aralar, partido que tiene el mismo número de
concejales que Convergencia de Demócratas de Navarra (CDN), aunque
en las elecciones municipales obtuvo más porcentaje de votos.
Tras el anuncio de que sería Aralar quien diera inicio a las
fiestas, la formación decidió que el protagonismo recayera en el
portavoz municipal, Javier Eskubi.
Eskubi inició el mensaje a los miles de pamploneses en euskera, por
ser su "idioma de cuna". Su primera palabra fue "Iruñarrak"
(pamploneses), que no distingue "entre hombres y mujeres", en lugar
del típico "pamploneses, pamplonesas", para luego decir "Gora
Fermindonoaren Jaiak, Vivan las fiestas de San Fermín". "Las fiestas
son mundialmente conocidas como las fiestas de San Fermín",
argumentó.
Para defender el cambio en la tradicional frase, Eskubi explicó en
una entrevista radiofónica su condicion de "agnóstico", a lo que el
UPN ha respondido que "debe imperar la cordura, pero no parece
lógico que lance el chupinazo alguien que dice no creer en San
Fermín".
Pero ésta no es la única polémica protagonizada por el concejal
antes de lanzar el cohete. Cuando fue designado como elegido para el
'chupinazo' de este año, Eskubi pidió a la alcaldesa compartir la
tarea con su compañero de escaño Xanti Begiristain, alegando "las
peticiones de muchos vecinos y vecinas que consideran muy positiva
la labor que está desempeñando Begiristain". Sin embargo, la
alcaldesa denegó la petición.
Tras el revuelo originado en la corporación municipal, el concejal
de cultura de Pamplona, José Ignacio Pérez Cabañas (CDN), muy
vinculado con la vida cultural y festiva de la ciudad, pidió en una
carta ser él quien lanzara el tradicional grito a los pamplonicas,
aunque desde Aralar le tacharon de "robacohetes".
Nueve días de fiesta
El chupinazo acto fue seguido por miles de personas congregadas en
la plaza consistorial y en las calles de alrededor, así como en
otros puntos de la ciudad, la Plaza del Castillo o el Paseo de
Sarasate, donde se instalaron pantallas gigantes de televisión para
seguir el acto sin las aglomeraciones del centro neurálgico.
Con las campanadas de las 12.00 horas, Eskubi, médico traumatólogo
de 61 años, natural de Bilbao, prendió la mecha del chupinazo con el
deseo, según comentó instantes antes, de que este momento sea "la
explosión del proceso de paz".
Mientras se lanzaban el resto de cohetes desde el Ayuntamiento, el
público que abarrotaba la plaza dio rienda suelta a la alegría y
extendió la fiesta recién iniciada por el Casco Viejo pamplonés, que
inmediatamente se llenó de música.
Un ambiente que se prolongará de forma espontánea y también
organizada por el Ayuntamiento durante nueve días ininterrumpidos,
durante los cuales el programa oficial incluye un total de 302
actos, entre los que destacan los encierros y las corridas de toros.
Sin embargo, en esta primera jornada, exceptuado el cohete, uno de
los más esperados es, ya por la tarde, la salida de los Gigantes y
Cabezudos que, con sus bailes y su música, recorrerán todos los días
diferentes calles de la ciudad rodeados de los más pequeños.
Casi a la misma hora tendrá lugar también el "Riau-riau" de los
mayores, en un intento por recuperar este acto cívico religioso que
desapareció del programa oficial por los incidentes que se
registraban año tras año, y en la plaza de toros, la corrida de
rejones con Antonio Ribeiro Telles, Pablo Hermoso de Mendoza y
Sergio Galán. Además, la iglesia de San Lorenzo acogerá el primer
acto religioso de las fiestas con las "vísperas solemnes de San
Fermín" ante la imagen del santo, al que acude la corporación
municipal en traje de gala
TAUROMAQUIA en ESPAÑA
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