La
Comunidad de Madrid ha aprobado su Reglamento de Casinos de
Juego, tras el informe favorable del Consejo de Estado,
que refunde la totalidad de la normativa aplicable en
materia de casinos de juego en la región, con el objetivo de
terminar con la dispersión de normas estatales y
autonómicas. Como novedad, los directores de los casinos
podrán ser extranjeros.
El vicepresidente primero,
Ignacio González, ha explicado que el Reglamento consta de
153 artículos y tiene por objeto regular la actividad de los
casinos en la Comunidad de Madrid, así como los juegos que
con carácter exclusivo pueden practicarse en ellos. "El
texto responde a la necesidad de modernizar una
normativa que resulta obsoleta (procede de los años
setenta) y liberalizará diversos aspectos de la gestión
interna de estos establecimientos", indicó.
1.500 empleos directos
El nuevo Reglamento se adapta
a las nuevas realidades considerando a los casinos como
elementos de dinamización económica. En la
actualidad, la región cuenta con dos casinos de juego, en
Torrelodones y en Aranjuez, que dan empleo directo a cerca
de 1.500 personas e indirector, a unas 5.000.
El texto establece los
servicios que las empresas titulares de los casinos de juego
deben poner a disposición del público, distinguiendo entre
los obligatorios (bar, restaurante, sala de estar y sala de
fiestas y espectáculos) y complementarios (salas de teatro y
cine, salas de convenciones, conciertos, exposiciones,
instalaciones deportivas, establecimientos comerciales y
hoteles).
Principales novedades
González subrayó que el
Reglamento introduce garantías para evitar el
blanqueo de capitales en el canje de fichas y abono
de ganancias y limita la práctica de los juegos de casino a
estos establecimientos, "eliminando la posibilidad actual de
autorizar salas de juego fuera del edificio".
Con el objetivo de
liberalizar aspectos de gestión interna, se potencia la
potestad organizativa de la titularidad del casino y se
eliminan las limitaciones para el personal de dirección por
razón de nacionalidad. De este modo, se permitirá
que los directores puedan ser extranjeros.
Asimismo, la necesidad de
disponer de un carné profesional se sustituye por la
obligación del casino de disponer de una relación
detallada y actualizada de todo el personal de juego
a su servicio.
La Comunidad de Madrid cuenta
con un registro para controlar el acceso a aquellas personas
que no deseen entrar en las salas de juego. De esta manera,
en el fichero de registro hay más de 24.000 personas
que tienen prohibida el acceso a las salas de juego,
siendo la principal causa la petición propia. De estas, casi
9.500 prohibiciones están registradas en casinos y 14.500 en
bingos