Encontrar la pareja ideal es
un regalo; no hay soluciones mágicas, pero sí actitudes
y conductas que lo facilitan. Mucho depende de cómo
manejamos nuestra realidad y qué esperamos del otro.
Cuando el amor surge con
atracción intensa, es muy importante no apresurar la
intimidad física. Hace falta tiempo para desarrollar una
relación. La intimidad apresurada es como un corto
circuito, que obliga a conocerse después.
Abundan las fantasías que
pueden impedir que una buena relación se realice.
Una de estas fantasías es
que la persona ideal nos llene del todo y nos adivine.
De esa fantasía pueden derivarse desilusión y exigencia.
Si la pareja nos llena un 70 por ciento de nuestras
necesidades, estamos bien. El resto lo debemos llenar
nosotros mismos, con intereses propios, familia y
amistades. Pedir más es cosa de telenovelas, y puede
ahogar la relación. De la fantasía que el ser amado nos
''adivina'' pueden venir decepciones innecesarias. Cada
cual tiene patrones de la infancia sobre lo que es
importante; lo que una mujer espera con ilusión puede
ser muy distinto de lo que el hombre supone. La buena
comunicación y candidez que deseamos de la pareja ayuda
a sentirnos comprendidos y validados.
Una buena relación es una
relación equilibrada. Usualmente la pareja se da cosas
distintas: una parte da estabilidad y otra alegría; una
persona es más cariñosa que la otra, pero en conjunto,
hay una sensación de balance. Una buena forma de
vislumbrar si la relación a la larga va a ser adecuada
es analizar cómo la pareja actúa con su familia y sus
amigos. ¿Hay lealtad?, ¿consideración? Si alguien
requiere mucho tiempo personal, le conviene buscar una
pareja independiente; si por el contrario la persona
requiere conexión constante, mejor huye de quien
requiera más espacio que un astronauta.
Las buenas parejas
enfrentan y resuelven sus problemas, aceptando las
diferencias y alcanzando soluciones posibles. Soluciones
en las que ceder es aceptar y acomodar la realidad de la
otra persona, o encontrar una solución intermedia. Esto
representa una victoria de los dos: es comprender que el
sendero conjunto es diferente del sendero independiente.
La pareja ideal es la
persona adecuada para caminar por la vida. Unirse como
pareja es un evento; tener satisfacción mutua en el
camino es logro de dos.•
La autora es psicóloga
clínica, especializada en relaciones, problemas de
ansiedad, depresión y control de hábitos. (303)461-5185
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