CARA DE PIEDRA
(Pasivo + conservador +
profesional)
Este hombre es sin dudas el
jugador más conservador de
todas las mesas. De hecho,
podemos incluso aseverar que
es muy difícil sacarle un
centavo. Casi no juega
manos, pero adora los ases y
los reyes y, cuando los
consigue, él sí que sabe
cómo usarlos. Analiza el
juego sin parpadear y juega
con mano firme. Además,
corre pocos riesgos y sabe
cuándo sus ases han sido
superados.
JUAN EL FELIZ
(Despreocupado + chillón +
suelto)
A este hombre no le importa
nada o no tiene la más
mínima idea. Es la clase de
persona que camina por
debajo de las escaleras a
propósito, que tiene un gato
negro o que cambia las
bombillas parado sobre un
balde de agua. Apuesta en
todas las manos y sube aun
más. No para de formular
preguntas como “tengo cuatro
cartas del mismo palo. ¿Eso
es bueno?”. ¡Toda mesa debe
tener su Sombrerero loco!
EL CORCEL NEGRO
(Retraído + analítico +
frío)
Un jugador asiduo de los
fines de semana que dice a
todos que sólo “juega por
placer” mientras mejora sus
destrezas y va reuniendo
sugerencias. Espera obtener
una pequeña ganancia y, en
su noche, este hombre puede
ser un excelente
contrincante. No lo
subestime, pero tampoco lo
sobrestime.
EL ERUDITO (Estudioso
+ conservador + considerado
+ profesional)
Evite a este hombre. Su
mente analítica nunca
descansa. Comprende las
cartas, sabe jugarlas y lo
hace sin piedad. Este hombre
no lee libros sobre póquer,
los escribe. Le recomendamos
que trate de ser él, no de
engañarlo. ¡Ay!
EL CHIVO EXPIATORIO
(Suelto + pasivo)
Los jugadores nuevos suelen
desempeñar este rol, ya que
se quedan en los pozos hasta
que haya desaparecido la
última posibilidad de ganar.
Las chances de ganar y las
cartas que pueden mejorar la
mano no significan nada para
esta “máquina de igualar
apuestas”. Siempre que
exista una chance de ganar,
se quedará en el juego. Se
lo suele escuchar decir
cosas como “Por qué no”,
seguidas de “¡Ay, otra vez
no!”.
LA NUEVA PROMESA
(Serio + analítico +
conservador)
La expresión “cara de
póquer” se inventó para este
hombre. Apuesta su tiempo y
acumula fichas para el día
en que se enfrente a los
grandes y participe de los
torneos más provechosos.
Juega siguiendo todas las
reglas y se entrena con la
actitud de un atleta
olímpico. Si algo malo
tiene, es la falta de
experiencia: su actitud
rígida lo lleva a arriesgar
grandes derrotas que pueden
ponerlo un poco inquieto.
DOS CARAS (Camaleón +
agresivo + escandaloso)
Este oportunista adora
derribar a todos los
jugadores. Aunque parece
estar relacionado con Juan
el feliz, puede leer el
juego de los demás como si
fuese un cartel luminoso a
tres metros. Engaña a los
demás jugadores con sus
aparentes subidas de
apuestas sin sentido y con
apuestas cuando no tiene
juego, pero luego revela
tener una mano inicial muy
pobre que sabía que ganaría
todo cuando los demás
jugadores están a punto de
agrandar el pozo. ¡Caray!
EL GRAN TIBURÓN
(Escandaloso + suelto +
generalmente borracho)
Cuando este hombre abre la
boca, podría tragarse todo.
Nada escapa a su ira: los
oponentes, las cartas, el
lugar en la mesa, el
software, la sala de póquer
y todo lo demás. ¿Conoce
este tipo de personas? Si
gana, es el primero en
alardear e hinchar el pecho
y si pierde, es el primero
en arrojar su oso de peluche
del coche... antes de volver
a comprarlo por el límite
máximo permitido. Este
hombre suele tener mucho
dinero y no tarda en
hacérselo saber a todos.
SR. BOND (Camaleón +
profesional + le gusta
hibernar)
Como el 007, este hombre
trabaja encubierto y tiene
“Licencia para matar”. ¡Lo
que usted siempre soñó! Le
gusta hablar de manera
deshilvanada, haciendo
comentarios incorrectos y
llamadas falsas mientras sus
ojos atentos no se pierden
nada de lo que sucede en la
mesa. Se asegura de ganar
los pozos grandes, aunque
cuida que su identidad
permanezca oculta. ¡Sabemos
que anda por ahí