La principal preocupación siguen
siendo las elevadas tasas de criminalidad que asolan el país, con
cerca de 50 asesinatos al día y 250.000 atracos al año. La pasada
Copa de Confederaciones,
celebrada también en Sudáfrica, sirvió como ensayo general de lo que
podría ser esta cita mundialista, aunque por entonces, la mayor
preocupación de la FIFA fue el escaso número de localidades
vendidas, lo que obligó a permitir el acceso a aficionados sin
entrada para llenar el aforo.
El primer incidente vivido de este
tipo, por una saturada afluencia de público, se dio el pasado
domingo, cuando una estampida de aficionados entró por la fuerza en
un estadio de Johannesburgo
antes del amistoso entre Nigeria y Corea del Norte. El balance, 25
heridos y sensación de fragilidad.
La alarmas saltaron definitivamente
cuando dos periodistas portugueses
y uno español (Miguel Serrano, del diario Marca), que
cubren la información de la selección de Portugal, fueron
asaltados este miércoles
en su hotel y les sustrajeron sus pertenencias. Uno de ellos fue
encañonado con una pistola y retenido en su habitación.
Este jueves se confirmaba la
detención de cuatro sospechosos del asalto y se recuperó parte del
material sustraído (dinero en efectivo, pasaportes y material
fotográficos de los periodistas), pero las dudas son mayúsculas.
Cuatro periodistas chinos, robados
A este incidente hay que sumarle el
atraco a cuatro periodistas chinos,
que también fueron despojados de dinero y una cámara -todo ello
valorado en unos 1.500 dólares- cuando regresaban de hacer una
entrevista en Johannesburgo. El robo se produjo cuando
los periodistas se encontraban en
el mismo automóvil en el que viajaban.
Destacar también otro robo más a tres
jugadores de la selección de Grecia
en las habitaciones de su hotel de concentración de Durban
La situación parece complicarse día a
día y el consulado chino en
Johannesburgo ha pedido a los ciudadanos del país, que
viajen a la cita deportiva, que extremen la alerta. Por ello, el
portavoz del cuerpo de Policía ha asegurado que van a aumentar la
presencia policial para asegurar la seguridad.
Lo cierto es que la intranquilidad
crece, además, con las amenazas ante un posible ataque terroristas,
los problemas de prostitución,
SIDA,
drogas o mafia que asolan
el país. Dicha inseguridad estuvo a pusto de costarle la acogida del
Mundial a Sudáfrica y lo que se espera es que, el evento deportivo
más importante del mundo, sirva para calmar los ánimos. Este
viernes, primer día de competición.