Hace dos años, España levantaba la
Eurocopa en Viena mientras que Suiza quedaba última en un grupo
compuesto por Portugal, Turquía, República Checa y la propia
selección helvética. El miércoles, en Durban, la roja tuvo
atasco de ideas y
cayó derrotada ante la discreta selección entrenada por Hitzfeld.
Ahora España
se complica la clasificación a
octavos hasta el punto de que podría quedarse fuera aunque
ganara sus partidos ante Chile y Honduras (en caso de un hipotético
triple empate a puntos).
Es el peor comienzo mundialista de
España desde 1998, cuando la selección entonces dirigida por
Clemente fue incapaz de pasar la primera ronda y comenzó con una
derrota ante Nigeria. ¿Qué falló en Durban para que la actual
campeona de Europa diera la sorpresa negativa del Mundial?
Los cinco errores de España
1. Mucho toque, poca
llegada.
España tuvo la posesión y el dominio, pero salvo el tiro al larguero
de Xabi Alonso y el mano a mano de Piqué con Benaglio, no llevó
peligro a la portería suiza. El exceso de toque hizo previsibles las
jugadas del combinado nacional y anuló el posible efecto sorpresa.
2. Un despiste
defensivo. El gol de Fernandes es
una combinación de despiste y mala suerte a partes iguales. Es
cierto que el balón rebota en Casillas, en Piqué y en Derdiyok, pero
no menos verdad es que el tanto helvético nace en un saque de puerta
de su guardameta que supera a toda la defensa española. Ellos apenas
llegaron a puerta, pero marcaron un gol y dieron un poste.
3. Sin ideas en el
centro del campo. No fue el día
de Xavi, que estuvo vigilado en todo momento por un par de
defensores rivales, ni tampoco de Sergio Busquets, que terminó
siendo sustituido. La falta de creatividad obligó a la roja
a delegar en Xabi Alonso, que se encargó de repartir el juego de la
selección, pero desde demasiado atrás. Sobró el doble pivote, porque
Suiza entregó el balón desde el comienzo.
4. El juego aéreo.
Los de Del Bosque sacaron en corto la
práctica totalidad de los córners. Sin embargo, en las postrimerías
del partido la maquinaria roja se gripó y España se empeñó en colgar
balones al área a través de Navas para que los remataran Villa y
Torres, cuya presencia en el encuentro fue casi testimonial.
5. La solución de
Del Bosque falló.
España empezó jugando con doble
pivote, dos falsos extremos (cambiados de banda) y un delantero.
Como la cosa salió mal, Del Bosque sacó a un extremo puro (Navas) y
a dos delanteros (Pedro y Torres), pero los jugadores de refresco no
arreglaron nada. Faltó perpendicularidad y los laterales aportaron
poco en ataque.